Maulets i Botiflers en 1705

por Eduardo Ferreres Castell.


   Desde que el mundo es mundo, las guerras están siempre presentes, no se el por qué, pero durante los principios de siglo, casi no falla, al menos desde los últimos siete siglos.

   España es única para plantear estos episodios bélicos nacionales. Si las guerras son agilipolladas todas, en España han prevalecido las más pintorescas, absurdas y letales.

   Que estalle una guerra por falta de acuerdo sobre quién debe de llevar una corona: una mujer o un hombre... manda guevos, o dos hombres, o porque uno va a misa y tiene fincas y otro no va a misa y se siente pobre.

   Hay guerras para todos los gustos, da la sensación, de que el que dirige este cotarro mundano, lo hace como los antiguos agentes urbanos, ahora pasen vds., ahora no pasa nadie.

   En 1705, dos pretendientes a reyes, el borbón Felipe V y el austracista Carlos III, se midieron los cataplines, haciendo una exhibición de guerra fraticida civil, en toda España, con miles de muertos...claro, ¿Que importan?

   Sant Mateu, era villa importante y estratégica. Quién tomaba este enclave, controlaba la ruta Valencia-Barcelona, en medio, los sanmatevanos que nó se sentían borbones ni austracistas.

   Los Borbones quisieron tomar la iniciativa lanzando desde Madrid un gran ejercito, por aquella época, compuesto por 5 regimientos de caballería, 60 compañías de soldados a pie y unas cuantas de artillería, vamos, un ejército invicto y bonito a rabiar.

   Se adelantó el austracista y gobernador de Tortosa, el inglés Jhon Jones con 1000 hombres y tomo Sant Mateu, si o si. Evitando que esta inexpugnable fortaleza no pasará en manos de los borbones.

   Empezó la batalla del asedio de Sant Mateu el día 18 de Diciembre de 1705 y finalizó con victoria de los asediados Austracistas, el 11 de Enero de 1706.

   Que no, que no entraron y...punto. El conde de las Torres, juro venganza y no tardó en unos días en su desesperada huida, tomarla con Villarreal.

   Los parabienes de los vencedores, resonaron con toda su pasión por media España. El rey Carlos III, felicitó a la villa sanmatevana y hasta bastiones y monumentos se levantaron en honor a tan brillante gesta.

   No faltaron versos ni sonetos..., como este:

Jones, valiente inglés de nombre victorioso.
De maravillosas gestas autor.
Ha luchado por nosotros con valor.
Y ha construido este bastión glorioso.
Del fuerte lanza tempestades como un dios.
En dos torres resuenan los truenos.
Protegidos los muros por ocho cañones.
La lluvia de fuego guarda Sant Mateu.
En nombre de Carlos entró en combate.
Demostrando su gran coraje.
Que sin duda el dios Marte le ha otorgado.
Juntamente con un marcial bagaje.
Y del bufón de Felipe nos ha librado.
Señor Jones, os rendimos homenaje.

   Esta alegría duró apenas un año, "el mal de Almansa, a tots alcansa", perdieron los austracistas y las estrellas deslumbrantes durante siglos que iluminaron Sant Mateu y el Maestrazgo, se apagaron, por siempre.

   PD: Vacunaros contra las guerras, son apocalípticas.

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